
La llegada de la epidemia de Gripe A H1N1 supone un reto sanitario para toda la sociedad, y particularmente para las empresas. Ante esta situación, es prudente adoptar medidas preventivas entre la Administración Pública, las Empresas y las personas individuales para ser todos parte de la solución y no del problema. Por ello Adalid Asturias ha elaborado un programa preventivo para las empresas elaborado por Juan Antonio Corbalán (Especialista en Medicina del Trabajo). Toda la información sobre dicho programa se puede ver en la web diseñada al efecto www.formaciongripea.com Ante un virus desconocido, y aunque hasta la fecha los datos nos certifican una cepa con alta capacidad infectiva y baja letalidad, no mayor que otras, es prudente adoptar medidas preventivas hasta que la experiencia nos permita conocer el virus y su comportamiento dentro de la especie humana. Estas medidas están basadas en tres planos fundamentales, sin los cuales el éxito no dependerá de nosotros sino de las características del virus y su comportamiento. Estos tres planos a tener en cuenta son: Cada uno de nosotros podemos ser parte del problema o colaborar en la solución. Nuestra empresa y nuestra sociedad necesitan nuestra colaboración más que nunca. El éxito de las sociedades cultas y maduras se pondrá en evidencia más que nunca. Las medidas y consideraciones que se recogen en este documento tratan de facilitar su comprensión del problema y su comportamiento ante él. Si lo conseguimos de ustedes habremos contribuido también a encontrar la mejor solución a este nueva situación, desconocida para una gran mayoría de nuestra sociedad, hacer frente a una epidemia en grado seis.
El conocimiento de la llegada de la epidemia de Gripe A H1N1 ha supuesto una emergencia social en el ámbito sanitario internacional. La interacción y la capacidad de mutación viral ha concluido en una cepa con capacidad de pasar de los animales al hombre y lo que es el elemento fundamental a una correcta acomodación al huésped como para infectar de hombre a hombre. Este hecho unido a la gran capacidad infectiva del virus ha hecho que haya sido imposible acotar el desarrollo de las fases de una epidemia y que en la actualidad nos encontremos en la denominada fase 6, en el nivel 4 de pandemia. Es decir brote de epidemia confirmado con transmisión de humano a humano y con presencia en todos los estados del mundo.